Misión · Turquía 2023
Topos Azteca en Turquía: misión tras los terremotos de 2023
Topos Azteca se desplegó en Antakya, provincia de Hatay, después de los terremotos del 6 de febrero de 2023. Trabajamos entre edificios colapsados y temperaturas muy bajas, en una emergencia donde la búsqueda de sobrevivientes fue transformándose con el paso de los días en labores de recuperación.
- Año
- 2023
- País
- Turquía
- Ciudad o región
- Antakya · Hatay
- Tipo de emergencia
- Terremotos
- Brigada
- Topos Azteca / BIRTA
Llegar a Antakya
Los terremotos del 6 de febrero provocaron una destrucción enorme en el sur de Turquía y el norte de Siria. Antakya quedó entre las ciudades más golpeadas, con numerosos edificios completamente colapsados y familias esperando noticias junto a los puntos de búsqueda. Durante los primeros días comenzamos a movilizar integrantes desde distintos lugares y varios grupos viajaron hacia Turquía para incorporarse a la emergencia.
Al llegar encontramos estructuras en las que pisos completos habían caído unos sobre otros. En esas condiciones, avanzar requiere identificar los huecos que pudieron quedar entre las losas y retirar material de manera progresiva, porque una pieza aparentemente pequeña puede estar soportando parte del conjunto. A esto se sumaban las bajas temperaturas nocturnas, que hacían todavía más exigentes las jornadas para rescatistas y familiares.
Trabajar entre los escombros
Nuestra labor se concentró en edificios colapsados de Antakya. Había puntos donde las herramientas permitían abrir espacio y otros donde era necesario trabajar lentamente con las manos para evitar alterar el equilibrio de los escombros. La búsqueda puede avanzar unos cuantos centímetros a la vez cuando se intenta llegar hasta una cavidad sin comprometer lo que queda de la estructura.
Durante los primeros días el objetivo principal es encontrar vida y cada hueco representa una posibilidad. Sin embargo, el tiempo modifica inevitablemente una misión y, conforme pasan las jornadas, algunas operaciones se convierten en recuperaciones. Esa transición también formó parte de nuestro trabajo en Turquía.
La recuperación de una familia
En uno de los edificios donde trabajamos localizamos a una familia: un padre, una madre embarazada y su bebé. Cuando logramos llegar hasta ellos ya no había posibilidad de rescatarlos con vida. Retiramos los cuerpos cuidadosamente y, antes de entregarlos a los familiares que esperaban en el exterior, acompañamos a Héctor Méndez en una oración.
Fue uno de los momentos más duros de aquella misión. Quienes trabajamos en búsqueda siempre queremos que la salida de una estructura termine con una persona viva, pero cuando eso ya no es posible, recuperar a alguien sigue teniendo un significado profundo para quienes han esperado durante días. Permite que una familia termine con la incertidumbre y pueda despedirse de sus seres queridos.
Buscar hasta poder dar una respuesta
Turquía nos recordó las dos etapas que puede tener una operación después de un gran terremoto. Primero se trabaja contra el tiempo para localizar sobrevivientes; después, cuando las condiciones cambian, la búsqueda continúa para recuperar a quienes no pudieron salir. Ambas requieren cuidado, paciencia y respeto por las personas que están bajo los escombros y por quienes siguen esperando afuera.
